Algunos integrantes del Ortega y Gasset se reunieron en las tierras arrendadas por José De Aza, a fin de festejar el cumpleaños N° 40 de Gustavo "Pompoño" García y disfrutar de un día de campo con todos los condimentos que la sacrificada vida rural trae aparejados.
Durante el día, desarrollaron diversas actividades campestres.
El dueño de casa, asesorado por el "experimentado" Pompoño García, se encargó de la elaboración del espectacular cordero al asador y de un costillar.
Aquí vemos los instantes previos al armado de la "Carpa Estructural Móvil para Eventos y Fiestas", en la que se llevaría a cabo el almuerzo.
Los comensales disfrutaron de un cordero y una carne decididamente espectaculares.
En la sobremesa, rindieron homenaje al compromiso social y al aporte a chicos carenciados que ofreció Gabriel “Pepe” Morales a través de las Empresas que gerencia, dando lectura a una nota de agradecimiento enviada por las autoridades municipales pertinentes.
Y saludaron afectuosamente a Pompoño García por el 40° aniversario de su nacimiento…


Pero, lamentablemente el honor del paisano Pompoño fue prácticamente mancillado, cuando "manos anónimas" le “caparon” la gorra vasca que lucía orgulloso…
Las acostumbradas discusiones generaron en este ámbito gauchesco durísimos duelos criollos…
José de Aza puso en evidencia toda su experiencia campera, adormeciendo un ave de corral y amenazando con arrojarla a los presentes, haciendo las veces la gallina de un objeto contundente.
Cuando alguno de los integrantes del plantel debía retirarse con cierta antelación debido a sus obligaciones laborales, no podían faltar las bromas habituales, tales como provocar el extravío de las llaves de su vehículo particular (en este caso la víctima fue Gabriel “Pepe” Morales)

Posteriormente, los miembros del equipo se dedicaron a la doma o jineteada de caballos, en la que demostraron que por la destreza que poseen para la monta de potros reservados, tranquilamente podrían competir en el Festival de Jesús María...






En la imagen siguiente puede observarse a Pompoño García apoyado a un tanque australiano, y a un representante del “homo urbanus” trepando a un molino de viento.
La jornada finalizó en horas de la tarde con la realización de la tradicional mateada…
Durante el día, desarrollaron diversas actividades campestres.
El dueño de casa, asesorado por el "experimentado" Pompoño García, se encargó de la elaboración del espectacular cordero al asador y de un costillar.



























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